lunes, 24 de octubre de 2016

I Certamen de Microrrelato Cerveza Domus



He tenido la suerte de poder ganar, en la categoría "Adulto", el I Certamen de Microrrelato Cerveza Domus. Aquí os lo dejo para que podáis saborearlo.


Con una Domus
Con una Domus leímos versos de Machado, volamos en almas extrañas con las Leyendas de Bécquer; con una Domus se coló Ángel González con morcilla e historia, con la vida a jirones; con una Domus viajamos dentro de una habitación a mundos de hace siglos a emociones desconocidas; con una Domus cantamos Aunque tú no lo sepas antes de saber que era un bello poema y tripulamos amores a la luz más oscura de algunos callejones; con una Domus condujimos serenos amistades y credos, ignorancia y locura, soledades y deseo; con una Domus aprendimos que los ruiseñores no se matan, que las palomas llevan collares, que las sombras a veces son demasiado visibles, que se puede viajar a la luna desde Úbeda, que todas las guerras inciviles tienen un trágico final, que todo el universo es la Venus del espejo.
Con una Domus, sentados en bares, la madrugada se colaba lentamente en la pasión de la vida, comprendimos que los amigos se sumaban con las bajas que van dejando los inviernos, sumamos misterios clandestinos en la cuenta del destino, masticamos derrotas y victorias con la avidez de seguir viviendo, empezamos a intuir que la felicidad estaba en la siguiente esquina, entendimos que la vida, pese a todo, sigue siendo bella.
Con una Domus, en el último sorbo, nos vamos.
David J. Calvo

martes, 4 de octubre de 2016

Historia en minúsculas - Calendario Gregoriano



Hoy es el cumpleaños del calendario gregoriano, es decir, por el que nos regimos en muchos lugares de planeta. Cumple, nada más y nada menos que 434 años, pero está hecho un chaval.
Resultado de imagen de gregorio xiii reforma del calendarioEl Papa Gregorio XIII, que fue asesorado durante unos cinco años por una comisión, que cómo no, lideraba un astrónomo jesuita, reorganizó el calendario juliano. El calendario juliano lo puso en vigor en el año 46 a.C. el insigne César Julio. Dicho calendario tenía un desfase anual de 11 minutos inferior. Esos minutos hacían, y así informaron al Papa, que la Semana Santa se celebrara cada año un poquito más tarde, con el paso de los siglos se hubiera celebrado en verano, en nuestro hemisferio, y en invierno en el sur.
El método que se llevó a cabo fue un poco expeditivo y, por supuesto, rápido. En el año 1582 eliminaron del día 5 de octubre al 14 del mismo mes, ambos incluidos. Es decir, se acostaron un 4 de octubre y se levantaron el 15 de octubre.
Por eso, un día como hoy recordamos una célebre anécdota. Santa Teresa de Jesús murió en el convento de Alba de Tormés el día 4 de octubre y su entierro fue a las 24 horas, el día 15 de octubre de 1582. Lo del meñique y el brazo de la santa lo dejamos para otro día.
Italia, España y Portugal fueron los tres primeros países que adoptaron el nuevo calendario.
No teman esta noche, mañana será 5 de octubre, no 15.
David J. Calvo

martes, 26 de julio de 2016

Historia y poesía



La historia tiene mucho de poesía, cuando tenemos datos volamos a reconstruir un pasado del que ignoramos demasiado. Sin embargo, mientras vamos leyendo o estudiando información nuestra mente comienza a navegar, a sentir el frío gélido de cruentas batallas, el calor asfixiante cruzando desiertos, el olor del mar en una carabela, la pestilencia de las calles, los idiomas tan distintos en tan poco espacio, las caras de los personajes que nos vamos encontrando, las manera de sonreír, la tonalidad de sus voces, sus vestidos ricos o pobres, su forma de amar, el incienso en las iglesias, la forma de mirar las torres de las catedrales, su cansancio al terminar la jornada, las camas en las que descansaban, sus pies y hasta los baños en el río de su ciudad en tardes de verano.
Por eso a la historia la acompañan otras muchas ciencias, por ejemplo, qué interesante es saber el clima, aproximadamente, de cada momento. Si los veranos eran cálidos o suaves, si los inviernos eran gélidos o templados, si nevaba con abundancia. O cómo era la vegetación que les rodeaba, el paisaje o qué comían y bebían
Esas ciencias que acompañan a la historia, a veces, se convierten en la poesía que acompaña las noches después de leer páginas y páginas de libros de historia.
El día que la historia deje fuera el halo poético será inmensamente dolorosa.
David J. Calvo


martes, 5 de abril de 2016

Toledo en El Quijote III - Las Tendillas

Tendillas
Calle de las Tendillas
En Toledo, casi todos, subimos o bajamos la calle de las Tendillas, una estrecha pero importante vía en la ciudad. El nombre de <<Tendillas>> se debe al gran número de pequeñas tiendas que hubo en la Edad Media y también en la Edad Moderna. Fue, por tanto, un espacio comercial, del que hoy, casi solo queda el recuerdo.

Casi al inicio de El Quijote, en el capítulo segundo de la primera parte, nos encontramos con el ardiente e irónico humor cervantino.

En las “tendillas de Sancho Bienaya”, que así debieron llamarse en la época de nuestro genio, vivía el padre de la moza, conocida como “la Tolosa”.  Esta joven tiene el honor de ceñir la espada de Caballero a nuestro Don Quijote en su primera estancia en la venta. Don Quijote, en su cuerda locura o locura cuerda, confunde a “la Tolosa” y a su compañera, “la Molinera”, con dos bellas doncellas o importantes damas que estaban en el supuesto castillo.

Cervantes, nos dice quiénes eran estas dos mujeres: “Estaban acaso a la puerta dos mujeres mozas, destas que llaman del partido, las cuales iban a Sevilla con unos arrieros que en la venta aquella noche acertaron a hacer jornada”. Estas dos rameras, como dice Cervantes unas líneas después, se presentan a Don Quijote. “La Tolosa” se presenta como “hija de un remendón natural de Toledo, que vivía a las Tendillas de Sancho Bienaya”. Tan importantes damas creerá que son nuestro caballero que incluso las dedica unos versos del romance de Lanzarote.

Otra vez vemos como Miguel de Cervantes era un gran conocedor de la ciudad de Toledo y de sus ambientes.

David J. Calvo