miércoles, 25 de septiembre de 2019

Arena en los bolsillos


Arena en los bolsillos

Después de otra noche de insomnio
paseaba por la playa descalzo,
unos vaqueros viejos y una camiseta
de hace quince años,
un viejo reloj que no caminaba
y unas gafas que cubrían
unos ojos rojos de tristeza eterna.

Las manos en los bolsillos,
los hombros encogidos,
entre los labios los restos de un cigarrillo.

El amanecer le pareció un puto cartel de publicidad,
el mar tranquilo,
el sol carmesí,
el barco de pesca,
el cielo añil,
faltaba una mano agarrada a la suya,
un cuerpo cómplice en el que cobijarse.

Estaba arruinado,
no solo no tenía dinero
también había errado el rumbo.

Llevaba polvo de estrellas
después de dormir junto al océano
que era un mar de andar por casa;
incluso, soñaba que de niño soñó
pasear una mañana con arena en los bolsillos.

David Calvo