miércoles, 9 de octubre de 2019

Esperanza de otros


¡Jaulas de oro, de madera, de barro,
hasta de paja o cartones;
cada uno vive en su prisión
creyéndonos libres,
soñándonos soberanos
de nuestra celda!

A veces, nos abren la puerta
y volamos de vacaciones,
pasamos unos días fuera,
algún fin de semana efímero
y nos regresan al calabozo.

Nos sacan a trabajar,
nos dicen todo lo que debemos hacer,
el hambre que tenemos, o no,
lo que debemos pensar,
quienes son nuestros enemigos,
con qué trapos nos tenemos que vestir
y hasta las veces que es bueno hacer el amor.

Piamos bellos cantos
que no nos creemos ni nosotros mismos;
nos creemos libres y poderosos
y solo somos el resultado
de una esperanza que no es nuestra.

David Calvo

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Arena en los bolsillos


Arena en los bolsillos

Después de otra noche de insomnio
paseaba por la playa descalzo,
unos vaqueros viejos y una camiseta
de hace quince años,
un viejo reloj que no caminaba
y unas gafas que cubrían
unos ojos rojos de tristeza eterna.

Las manos en los bolsillos,
los hombros encogidos,
entre los labios los restos de un cigarrillo.

El amanecer le pareció un puto cartel de publicidad,
el mar tranquilo,
el sol carmesí,
el barco de pesca,
el cielo añil,
faltaba una mano agarrada a la suya,
un cuerpo cómplice en el que cobijarse.

Estaba arruinado,
no solo no tenía dinero
también había errado el rumbo.

Llevaba polvo de estrellas
después de dormir junto al océano
que era un mar de andar por casa;
incluso, soñaba que de niño soñó
pasear una mañana con arena en los bolsillos.

David Calvo

viernes, 12 de julio de 2019

Una noche de verano


Una noche de verano

Me desperté con el claxon de la maquina que limpiaba la arena
y con una gaviota casi en mi costado,
una botella vacía me recordaba vagamente la madrugada;
los besos que no existieron sabían a whisky barato,
el sonido arrítmico del mar mezclado con el alcohol
habían conseguido dormirme después de meses de vigilia,
ahora la luz dañaba con violencia mis ojos,
¿dónde estarían las putas gafas?

Me levante y saludé al tío que pitaba
con la peor de mis sonrisas;
amanecía en un mediterráneo cálido,
repleto de cadáveres olvidados
y sueños a borbotones que no deberían romperse;
llegaron dos hombre con sombrillas,
hay gente que sirve para joder las vistas;
ya ni el recuerdo se acordaba que fue el mar del amor
de veranos que ahora son de otros.

Era evidente que necesitaba un café y una ducha
para aclarar las ideas
y digerir la resaca con cierta dignidad,
si es que todavía me quedaba algo.

David Calvo

jueves, 11 de abril de 2019

Reseña escrita por Javier Atance

Javier Atance, amigo y compañero de la Junta de Gobierno del CDL, ha escrito la siguiente reseña de la presentación de Cambia, todo cambia. Solo puedo darle las gracias de todo corazón.



lunes, 1 de abril de 2019

Presentación de Cambia, todo cambia


Millones de gracias por acompañarme en la presentación de mi primer libro: Cambia, todo cambia.

El pasado viernes, 29 de marzo, a las 19:00 horas, en la Biblioteca Regional de Castilla-La Mancha (Alcázar de Toledo), presenté mi primer libro titulado Cambia, todo cambia.

La presentación de Cambia, todo cambia fue todo un éxito de público; a veces, los espacios se quedan pequeños para presentar un poemario, es raro y complicado, pero fue así. Se demuestra que queremos leer, aprender y emocionarnos con las palabras.

El editor de Celya, Joan Gonper, y el escritor, Fernando Lallana, me acompañaron en la presentación de mi primer libro. Fernando Lallana, además de escribir un vibrante prólogo, pronunció unas emotivas y entrañables palabras, llenas de filosofía, emoción y cernía.

Cambia, todo cambia es, fundamentalmente, un libro de poemas desordenados que hablan de amor con mayúsculas y de espinas con minúsculas, de tristezas y alegrías, del hedonismo como un modo de vida, de la política que nos circunda e impregna todos los días, de la violencia de género, en definitiva, de la vida.

Cambia, todo cambia mira al futuro desde el pasado sumergido en el presente. Es un libro que habla de alegrías desde las tristezas y de tristezas desde las alegrías. Lleva en casi todos sus poemas las ganas de mejorar, las ganas de luchar y ser cada día un poquito mejores. Un libro con inteligencia emocional.

El libro termina con sesenta y nueve preguntas para que nunca nos cansemos de curiosear, para que recordemos que aprendemos a través de las preguntas que nos hacemos cada día.

¡Gracias a todos! Es un honor.

David Calvo